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Publicado en 29/05/2011 Fuente: Página 12 Turismo |
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El museo construido en la casa de la infancia de Eva Perón en Los Toldos es solo la primera de las postas que pueden hoy reconstruir las diferentes etapas de la vida de una mujer central en la historia del siglo XX. Desde los objetos personales hasta los sitios que la vieron pasar, un recorrido cercano para nuestro pasado reciente.
Con el paso del tiempo, muchas localidades les deben su crecimiento, reconocimiento o simplemente la presencia destacada en los mapas a sus ciudadanos ilustres, aquellos que nacieron o se movieron en sus tierras aunque solo sea por unos años. El reconocimiento puede ser más o menos tardío, pero llega: como cuando, el 9 de junio de 2004, la ciudad bonaerense de Los Toldos –también conocida como General Viamonte– decidió rendir homenaje a su gran ciudadana célebre, Evita Duarte, abriendo el Museo Municipal “Casa Natal María Eva Duarte de Perón”. El Museo funciona en el mismo hogar donde la niña transcurrió parte de su infancia, cuando todavía no soñaba ni asomaba ser la abanderada de nadie.
Primeros años
El desafío de los vecinos de Los Toldos fue reciclar la vivienda –declarada Monumento Histórico Provincial y Nacional– pero respetando su estilo. Así, como en una reconstrucción de rompecabezas, están marcados dentro de la casa los primeros años de vida de Eva, desde 1919 hasta 1930, cuando tras la muerte de su padre, Juan Duarte, se trasladó a Junín junto con su familia.
“Queremos jerarquizar la casa donde pasó su infancia, dándole contenido y valor turístico. Para eso fue fundamental la participación de los vecinos, que donaron muchos elementos, desde una máquina de coser que le pertenecía a la familia hasta ladrillos”, explica el secretario de Turismo de Los Toldos, Flavio Gulli. La máquina de coser era la que usaba la madre de Eva para trabajar, cosiendo y remendando a pedido.
Poco a poco, fueron llegando al Museo desde imágenes inéditas de Evita actriz hasta prendas personales que alguna vez la vistieron de pies a cabeza: vestidos, trajes, zapatos, guantes, sombreros. También hay registros históricos, como una de las cartas que le escribió Juan Perón en 1945 desde isla Martín García, cuando estuvo detenido tras la revuelta que un año después terminaría por consagrarlo al frente de la presidencia.
Buscando un refugio histórico, estos objetos lo encontraron en un Museo que promete en unos años agrandarse a complejo cultural. Pero eso es para más adelante: ahora el orgullo de la casa se expande a través del Libro de Visitas, que deja registro del paso de políticos y viajeros locales y extranjeros. “Una vez nos visitó el coro oficial de Noruega, que cantó para los presentes tres canciones, entre ellas ‘No llores por mí Argentina’, cuenta el secretario de Turismo.
Fuente: Página 12 Turismo
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